PROYECTO EDUCATIVO

Las lineas programáticas a seguir de acuerdo con el congreso celebrado en nuestra diócesis en el mes de Abril sobre educación en Congreso Diocesano de Educación, con el lema "Atrevete a educar" son tres que indicarán los cauces de actuación para los próximos cursos.

1º ECLESIALIDAD DE NUESTRO CENTRO

Somos un colegio "de Iglesia". Quiere esto decir identificado con la Iglesia, o sea, con la educación tal como la entendería Jesucristo, y como la ha cuidado y conservado y desarrollado la Iglesia. Eso implica atención a los documentos autorizados, no a cualquier corriente cristiana; supone unidad con la acción pastoral de la Iglesia de nuestro tiempo, en España y en Toledo; supone que los que vean el colegio puedan decir:"Así educa la Iglesia católica". Nuestra eclesialidad sobre todo se plasma en el modelo de hombre que la Iglesia propugna. Ese modelo es Jesucristo.

2º IMPORTANCIA DE LAS FAMILIAS EN LA TAREA EDUCATIVA

Como centro católico, y frente a otras propuestas educativas que se propugnan hoy día, que pretenden ser la primera y única referencia educativa, nosotros proponemos un modelo educativo en el que reconocemos a la familia ser la principal educadora. La familia es la primera educadora en la sociedad. La escuela tiene una tarea subsidiaria. Por eso buscaremos cada vez más, ya lo estamos haciendo, el apoyo de la familia a nuestro colegio. Su colaboración es imprescindible para poder realizar lo que ellos mismos demandan de nosotros.

Esto llevará consigo potenciar más, de manera institucional, algo que ya venimos haciendo en nuestro Centro: el trato con los padres para que se impliquen en todos los aspectos en el proceso educativo del centro. Que lo hagan de manera individual, pero será bueno también ayudar y potenciar el refrendo que puede ofrecer la Asociación de Padres del Colegio.

3º EDUCACIÓN EN LA RESPONSABILIDAD

Educar en la responsabilidad significa el ejercicio de la libertad. Asumir un conjunto de derechos y deberes a los que todos estamos sujetos. "El deterioro de la autoridad e incluso, la oposición a toda autoridad en nombre de la libertad, es una de las raíces del deterioro de la educación en la escuela. Precisamente, la autoridad hace posible la libertad para ser educado, pues ella se ejerce en función de la libertad de tal manera que la propia individual no coarte la libertad de todos, ni que la de unos haga imposible la libertad de otros. La indisciplina de los colegios está impidiendo la libertad de los que desean aprender y formarse, que son la mayoría.

Creemos necesaria una regeneración de la autoridad moral del profesor, de su prestigio. Toda autoridad en la escuela tiene que estar basada en la dignidad personal, en la calidad, bondad y necesidad de los saberes que se imparten y en la dignidad de la función que se ejerce, en la propia convicción de la verdad que se transmite. Pero sobre todo, necesita que las instituciones, los padres, la escuela, los mismos profesores valoren y confien en su propio quehacer".

Esto supone un esfuerzo por parte de todos. Esfuerzo que debemos realizar, y que tendrá como resultado el gozo de educar, de sacar del alumno la imagen que en él está impresa. Es la imagen de Aquel que nos conoce y nos ama.